Los ecosistemas geoespaciales son entes vivos que no paran de innovar y evolucionar. Esto hace que los expertos, a partir de su análisis, sean capaces de intuir cómo serán estos dentro de unos años. 

En este artículo recogemos las principales características que tendrán según miembros de EUROGI (European Umbrella Organisation for Geographic Information).

¿Cómo serán los ecosistemas geoespaciales del futuro?

Podemos, a grandes rasgos, definir un ecosistema geoespacial como un sistema en el que una comunidad de actores (individuos, organizaciones y máquinas cada vez más inteligentes) interactúa a través de la información geoespacial y las tecnologías. 

Según EUROGI y su publicación “Towards a sustainable geospatial ecosystem beyond SDIs”, una de las principales características que tendrán los ecosistemas geoespaciales del mañana será la interacción constante entre todos los miembros que los componen, directa e indirectamente. Todo ello teniendo como piedra angular información geográfica de calidad y de confianza, además de potentes técnicas de análisis.

Por tanto, la elevada conectividad se hace imprescindible aquí entre los actores y los entornos. Además, contarán con otros factores, como es la adaptación continua a los cambios que vayan surgiendo. Unos cambios que pueden dar la vuelta por completo a estos ecosistemas y para los que se debe estar preparado.

Un ecosistema geoespacial del futuro se autoorganizará mediante la competencia y la colaboración. Colaboraciones que se crean para propósitos concretos y que pueden tener una temporalidad breve o desarrollarse a más largo plazo.

Para que este trabajo conjunto sea exitoso, es clave que haya una cantidad y variedad representativa de los agentes que conforman el ecosistema. Entre estos actores, hay algunos, como las agencias geográficas nacionales y las grandes empresas, que mostrarán una mayor influencia, pese a no ser las más numerosas.

Para terminar de definir el ecosistema geoespacial dominante en los próximos años, hay que matizar que, gracias a las nuevas tecnologías, éste contará con permanentes fuentes de datos. Una información que no se agotará por mucho que se vaya consumiendo.

Ecosistema geoespacial. Fuente EUROGI / UN-GGIM
Ecosistema geoespacial. Fuente EUROGI / UN-GGIM

El papel de los actores implicados y la comunicación entre ellos

Son muchos y de diversas clases los implicados en el desarrollo de los ecosistemas geoespaciales de aquí a unos años. Entre estos, nos encontramos con:

  • Empresas del sector privado
  • Empresas que desarrollan tecnologías para el tratamiento de datos
  • Universidades y centros de investigación
  • Administración Pública
  • ONG
  • Usuarios expertos
  • Ciudadanos

Para que la comunicación entre todos y cada uno de ellos, los distintos estándares técnicos y las diferentes regulaciones seguirán apostando por la interoperabilidad de los datos geográficos como impulsora del intercambio de información y servicios.

Por ejemplo, una empresa puede capturar un conjunto de datos geolocalizados y proporcionárselos a una agencia gubernamental para que esta los difunda en su portal de datos abiertos. A su vez, esta misma empresa puede distribuir la información a otra compañía privada que desarrollará una aplicación móvil con estos datos.

Otro aspecto importante para los actores es el del derribo de las barreras administrativas y burocráticas que pueden ralentizar innecesariamente los proyectos basados en datos geográficos. Como muestra, en el caso de incidentes que traspasan las fronteras de los países, como inundaciones o incendios forestales, quien solicite datos al respecto no tendrá que preocuparse por qué Estado tiene jurisdicción sobre ellos ni por los formatos de estos.

Modelos y marcos implicados

Los ecosistemas geoespaciales del futuro deben empezar a construirse en base a los diferentes marcos de trabajo que instituciones de todo el planeta se están esforzando por diseñar y poner en marcha. Algunos de ellos ya implementados. Aquí están algunos de los más relevantes.

Infraestructura de Conocimiento Geoespacial

Una Geospatial Knowledge Infrastructure (GKI) busca integrar enfoques, datos y tecnologías. Al hacerlo, entrega el conocimiento, los servicios y la automatización esperada por las economías, sociedades y ciudadanos en la era de la Cuarta Revolución Industrial. Estas infraestructuras se componen de 6 elementos:

  • Datos
  • Políticas de datos
  • Colaboraciones
  • Liderazgo
  • Aplicaciones, análisis y modelado de datos
  • Dimensión geoespacial para un ecosistema digital más amplio

Marco Integrado de Información Geoespacial (IGIF) de las Naciones Unidas

Destinado a fortalecer la gestión de información geoespacial, en especial en los países en vías de desarrollo. La ONU proporciona una guía detallada sobre la integración de la información geoespacial con otra información significativa para brindar comprensión y beneficios desde la perspectiva de las prioridades del desarrollo del país.

Directiva europea INSPIRE

INSPIRE es la iniciativa que da forma a una infraestructura para la información espacial en Europa. Se estableció como ley en 2007. Su objetivo es desarrollar e informar en relación con las políticas y prácticas ambientales de la UE y con todas las actividades que influyen en su sostenibilidad medioambiental.

Gestión y gobernanza de los datos

Más allá de cuestiones técnicas y regulatorias, hay que tener en cuenta otros principios, como la ética, veracidad, privacidad, accesibilidad, derechos de propiedad intelectual, grado de apertura de los datos, etc.

Hoy en día es fundamental la confianza en toda clase de información, incluida la geográfica. Sobre todo, por la creciente preocupación por la desinformación. Algo que seguirá siendo tendencia en los próximos años.

Esto, sumado a que cada vez se generan mayores volúmenes de datos, hace necesario desarrollar métodos e indicadores de evaluación de la confianza y de la calidad de los datos geoespaciales. Además de en los datos, se deberá confiar en las técnicas de análisis de los mismos, de forma que se extraigan las conclusiones precisas para una adecuada toma de decisiones.

En definitiva, los ecosistemas geoespaciales del futuro, un futuro que cada vez más se está transformando en presente, van a brindar a toda la sociedad la ocasión de contribuir a aspectos como la formulación de políticas, el crecimiento socioeconómico, la justicia, la reducción de la brecha digital y mucho más. 

 

Alejandro Guinea de Salas es CEO de Geograma