|
|
Inicio Noticias Noticias El sistema Galileo sostiene la tecnología de la Unión
|
El sistema Galileo sostiene la tecnología de la Unión |
|
Escrito por Elena Hita
|
|
lunes, 23 de junio de 2003 |
El desarrollo del programa europeo de navegación por satélite Galileo
reducirá los costes sociales y mejorará el PNB de la UE. El beneficio
será de 74.000 millones de euros hasta 2020
Más de 30 mujeres han sido asesinadas a manos de sus maridos y novios
en lo que va de año. En muchos casos, las muertes se podrían haber
evitado si hubiera un buen sistema de seguridad que garantizara el
alejamiento del denunciado de la víctima. A partir de 2008, Galileo
será el protector de las amenazadas. A través de una pulsera con un
receptor, mujeres maltratadas y maltratadores estarán localizados. Si
el agresor viola la distancia mínima decretada por el juez, saltará una
alarma en la policía. Esta es una de las miles de aplicaciones que
surgirán con el lanzamiento del sistema de navegación por satélite
europeo.
Además del lado humano, con Galileo se ahorrará en tiempo y dinero y se
ganará en eficiencia. Por ejemplo, los accidentes de tráfico tienen
unos costes sociales y económicos evaluados entre el 1,5% y el 2,5% del
Producto Nacional Bruto (PNB) de la UE y la congestión de las
carreteras provoca unos gastos en torno al 2% del PNB europeo. Gracias
a este sistema, estas cifras se reducirán considerablemente.
Al estar cualquier día, a cualquier hora y en cualquier lugar
localizados, Galileo permitirá disminuir la factura del seguro del
coche, al vincular la póliza al uso del mismo, o encontrar rápidamente
un vehículo robado... Según Valeriano Claros, director de estaciones de
seguimiento de satélites de la Agencia Europea del Espacio (ESA, en sus
siglas en inglés), de los 74.000 millones de euros de ganancias que
generará Galileo hasta 2020, el 19% será beneficio social. Y es que se
estima que para entonces, en el Viejo Continente habrá 100 millones de
receptores vendidos, de los que alrededor del 75% serán para uso
personal.
Los expertos resaltan la alta rentabilidad del programa y las
innumerables ventajas económicas. Pero ha tenido que pasar más de un
año desde que en marzo de 2002, durante la Presidencia española de la
UE, los ministros de transporte aprobaran el sistema, para que por fin
sea una realidad. El último paso necesario se produjo el pasado jueves,
con el nombramiento de Rainer Grohe, como director de la empresa común
Galileo. Esta entidad, financiada principalmente por la Comisión
Europea (CE) y la Agencia Europea del Espacio, se encargará de
gestionar la definición del programa y de adjudicar su gestión. Con el
tiempo, se incorporarán accionarialmente el Banco Europeo de
Inversiones, empresas y terceros países.
A partir de 2008, cuando la actividad comercial del programa comience,
tendrá una gestión privada. «La empresa comercializadora será mixta y,
en un principio, la CE tendría el 30%. Habrá que constituir un
regulador que dicte las normas para operar», apunta Santiago Hernández,
director del proyecto Galileo en Sener, quien calcula que para la
empresa los ingresos por este sistema representarán el 2% del total.
«Esto es el final de una batalla a brazo partido desde diciembre de
1999, donde ha habido dudas muy fuertes de miembros de la UE y
presiones de EEUU [...] Industrialmente, Galileo es el proyecto
estrella de la UE. Es una apuesta de Europa por su futuro y su
soberanía tecnológica», señala a NUEVA ECONOMIA Loyola de Palacio,
Comisaria europea de Transporte y Energía.
Intereses particulares
¿Qué es lo que ha retrasado tanto la puesta en marcha del programa? La
respuesta está en los intereses de cada país y, en este caso, de los 15
miembros de la ESA.
Hace tres semanas, unos y otros lograron alcanzar un acuerdo por el que
todos cedían terreno. Francia, Reino Unido, Alemania e Italia han
rebajado sus aspiraciones de repartirse el bacalao y se ha quedado cada
uno con el 17,5%. España ha reducido en tres cuartos de punto su
objetivo y se ha situado finalmente con una participación del 10,25%.
El resto se reparte entre los demás socios.
«Nosotros aceptábamos una ligera reducción de nuestro porcentaje,
demostrando con ello una postura flexible, pero siempre que las demás
partes lo hicieran en correspondencia, en una actitud firme que
respondía a la defensa de los intereses industriales de España», afirma
Vicente Gómez, director del Centro para el Desarrollo Tecnológico
Industrial (CDTI), órgano dependiente del Ministerio de Ciencia y
Tecnología responsable del programa Galileo. Un argumento para defender
esa cuota es que desde 1995, la participación española en actividades
de navegación por satélite de la ESA se ha movido alrededor del 11%.
La lucha entre países no es baladí. Actualmente, este mercado mueve
1.000 millones de euros. En 2010, esa cifra alcanzará los 66.000
millones, según un informe de PricewaterhouseCoopers, entre royalties
por el uso del software, receptores y servicios de pago, y se generarán
en torno a 140.000 puestos de trabajo.Un ingente volumen de negocio que
contrasta con los 3.400 millones que costará el desarrollo y el
lanzamiento de 30 satélites (ver gráfico).
Para España, los retornos de su participación, vía ESA y vía CE, suman
94 millones de euros, según cifra el presidente del consorcio español
Galileo Sistemas y Servicios (GSS) y el responsable del programa en
Hispasat, Pedro Luis Molinero. Una cantidad que se repartirá de forma
equilibrada entre el segmento de tierra y el espacial.
Las siete principales empresas que forman el consorcio (GMV e Indra,
por el área terrestre; Alcatel Espacio, EADS Casa Espacio y Sener, por
la espacial; y Aena e Hispasat, por la de operatividad y provisión de
servicios) firmarán mañana el acuerdo de integración en Galileo
Industries (Alcatel Space, Alenia Spazio, Astrium Reino Unido y Astrium
Francia), con la toma del 14% del capital.«Es una cifra acorde con
nuestras expectativas y nos da un nivel industrial adecuado», asegura
Pedro Luis Molinero, quien destaca que Hispasat será clave en la
comercialización de Galileo por la presencia del operador en
Latinoamérica.
La incorporación española supone poder liderar el diseño y la
validación del programa, ya que el consorcio europeo aspira a ser el
principal contratista de Galileo y la punta de lanza de su desarrollo
industrial. Esta parte del proyecto oscila entre el 20% y el 30% del
programa. El resto se concederá vía concurso para asegurar la
competencia. Sin embargo, «el hecho de estar dentro de Galileo
Industries no garantiza que nos llevemos algún contrato posterior»,
reconoce Joaquín Cosmen, director de navegación por satélite de GMV,
compañía que luchará por el centro de control y cálculo de servicios de
navegación.
La tarta de los 10.000 millones se la comerá prácticamente entera
Europa. Actualmente, es el sistema norteamericano GPS el que tiene
monopolizado el negocio, porque el ruso, Glonass, apenas está ya
operativo. Sin embargo, las aplicaciones de ambos son prioritariamente
militares, al contrario que el europeo, que es fundamentalmente civil.
Aunque GPS cuenta con una línea gratuita para el público, no garantiza
la señal.
Europa insiste en que ambos sistemas son complementarios, pero los
pingües ingresos que se llevará el viejo continente por la
comercialización de Galileo y el temor a que la señal militar del GPS
quede al descubierto han llevado a EEUU a hacer lo indecible para
evitar su desarrollo.
Pero, al igual que con Airbus y Ariane, Estados Unidos ha terminado por
plegar alas ante la nueva y seria competencia que le surge en el
mercado de navegación por satélite y busca llegar a un acuerdo de
cooperación. Uno de los puntos más delicados está en torno a la línea
de seguridad de Galileo, llamada PRS. El conflicto surge porque esa
señal coincide con la del GPS, por lo que EEUU teme que interfieran su
código militar. La situación está en tablas, porque si el sistema
estadounidense interfiere al europeo en esa frecuencia,
irremediablemente caerán ambas señales. «En estos momentos estamos
negociando con EEUU para resolver el solapamiento de frecuencias y
avanzamos positivamente para intentar encontrar soluciones aceptables
por ambas partes.Confío en soluciones en el futuro próximo», afirma De
Palacio.
Mientras se resuelven los últimos flecos, cuatro años después de
iniciar la definición de Galileo, el sistema de navegación por satélite
europeo por fin arranca para acabar con la dependencia del Viejo
Continente sobre el poder del GPS de EEUU.
UN DIRECTOR SIN EXPERIENCIA ESPACIAL
Se requiere perfil político y sin experiencia en el espacio». Este bien
podría haber sido el anuncio por palabras de la ESA y de la CE para
encontrar al futuro responsable de la empresa común Galileo. Tras meses
de selección, en el que se ha producido una criba a través de los
'curriculum vitae' y por intereses nacionales, comenzó un largo proceso
en el que cada aspirante debía explicar ante un comité de selección,
formado por la ESA y la CE, cuál sería su gestión y estrategia. Se
fueron eliminando a los más de dos centenares de candidatos que no se
ajustaban a ese perfil hasta que, al final, quedó una terna formada por
el alemán Raine Grohe, el francés Gerard Brachet y el español Manuel
Gordillo. El elegido ha sido Grohe, diplomado en Ingeniería Civil, con
estudios de electrónica y especializado en telecomunicaciones. Ninguna
experiencia en la actividad espacial. Fuentes próximas al programa
explican que «el comité de selección no quería a alguien que pudiera
estar 'contaminado' con lo que es la actividad espacial». En las
últimas semanas, algunos medios de comunicación daban por seguro que el
director del proyecto sería Manuel Gordillo, ex director general de
Alcatel y, más recientemente, ex consejero delegado de Neosky. Gordillo
no fue el único español aspirante. Santiago Hernández, de Sener,
también se presentó. Pasó con buena nota la prueba, pero fueron
recomendados Brachet y Grohe. Luego se amplió la convocatoria a la que
acudió Gordillo. Alemania ha sido finalmente el gran vencedor, en
cuanto a representación, del programa de navegación por satélite.
Además de llevarse la dirección de la empresa común, también será un
alemán quien dirigirá Galileo Industries, cuya sede estará en Munich.
Noticia vista en elmundo.es
Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor valídate o regístrate. Powered by AkoComment 2.0! |
|
Compra este libro

Sistemas de Información Geográfica aplicados a la gestión del territorio
Si quieres colaborar o tienes alguna idea para un artículo o tutorial contáctame
|