Según ha comunicado el Ministerio de Defensa a los medios de comunicación, el Gobierno de Perú ha firmado el contrato por la compra del satélite AstroSat-300 al consorcio EADS Astrium, a través del gobierno de Francia, por un precio que oscila entre los 575 y los 597 millones de soles (entre 147 y 153 millones de euros aproximadamente) según las fuentes.

El acuerdo fue suscrito por el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, y el embajador de Francia en Perú, Jean-Jacques Beaussou, además de otros funcionarios de ambos países. Según se informa en la web de Acre Satelital «Perú compró el satélite submétrico de observación terrestre Asrosat-300 por un total de 597 millones de soles (unos 213 millones de dólares), que incluye el sistema satelital y la estación terrena de control, así como la transferencia tecnológica y los seguros».

Firma del acuerdo entre el ministro de Defensa y el embajador francés

El satélite será usado para monitorear las áreas afectadas por desastres naturales, reforzar la seguridad y la lucha contra la minería ilegal. En conferencia de prensa, Cateriano señaló que el nuevo sistema también podrá ser utilizado por el sector privado, previa coordinación con la Agencia Espacial del Perú (CONIDA). 

La compra se ha realizado por el mecanismo de gobierno a gobierno, es decir, sin licitación, aunque el ministro afirmo que podrá ser sometida a control. Según informa la web de El Comercio el ministro de Defensa también indicó que los funcionarios y oficiales a cargo de la compra evaluaron en total cuatro propuestas, y se se decidió escoger la francesa, porque técnica y económicamente era la mejor. El ministro añadió que la opinión pública tendrá acceso a las votaciones y los puntos de vista de los técnicos que aprobaron la adquisición.

Sospechas de corrupción y aspectos técnicos

Sin embargo han surgido voces, como el congresista aprista Mauricio Mulder, que señalan que la Contraloría no ha visto ni aprobado el informe que da luz verde a esta compra. «El hecho es que cuando se hacen ese tipo de compras, directamente sin concurso y sin ningún mecanismo de requisito mínimo, siempre hay posibilidad de corrupción. La Contraloría ni lo ha visto ni aprobado. Debería haber emitido un informe previo».

Junto con el procedimiento empleado para la adquisición, el coste del satélite es uno de los asuntos que más polémica ha levantado desde que se inicio el proceso. En el blog especializado Micro satélite peruano, donde vienen denunciando diversas irregularidades, estiman en más de 140 millones de soles (unos 36 millones de euros el sobrecoste a pagar), teniendo en cuenta lo pagado por Chile por el satélite Leo (del tipo AstroSat-100), más antiguo y de menos prestaciones pero que no justifica esa diferencia de precio.

Otras criticas tienen una componente técnica, como la del ingeniero electrónico peruano, Jorge Manrique Prieto, que señala que a pesar de su mayor resolución, el AstroSat-300, esta diseñado para obtener imágenes de 0,70 metros de resolución, es menos conveniente que el Astrosat-100, capacitado para tomar imágenes de 2,5 a 1,45 metros de resolución por píxel; no es adecuado para el territorio peruano y actividades como el control de la «pesca negra» o pesca prohibida de especies marinas sujetas a veda. 

Además se ha señalado la falta de transferencia tecnológica, que se queda en un mero programa formativo.

También se hace hincapié desde diversas fuentes que el AstroSat-300 en realidad todavía solo existe sobre plano, siendo un prototipo, con los riesgos que ello conlleva.

Astrosat 300. Infografía El Comercio

El satélite AstroSat-300 frente al AstroSat-100

Las características anunciadas del AstroSat-300 especifican un aparato de 400 kilos de peso, con sistemas redundantes, nivel de detalle de las imágenes de 70 cm en banda pancromática (submétrico), ancho del barrido 14,5 kilómetros, revisita diaria y 10 años de vida útil.

El tipo de satélite que usa Chile y el gobierno peruano terminó por desechar, es un AstroSat-100 (plataforma Myriade), de 130 kilos de peso, sin sistemas redundantes, nivel de detalle de las imágenes 1,45 metros, revisita cada 5 días y cinco años de vida útil.

La web InfoDefensa señalaba en octubre de 2013, como «expertos en el tema indican que con la elaboración de cartografía detallada del territorio nacional durante el ciclo de vida (con un satélite de mayor potencia, superior permanencia en el espacio gracias al mayor porte de combustible de maniobra, mayor capacidad de procesamiento de datos, mayor velocidad en la transferencia de datos a tierra, entre otros) del satélite se cubrirá gran parte del costo adicional del sistema, sin contar las inherentes aplicaciones de seguridad y defensa de productos como el ofrecido por EADS, de uso civil y militar».