La Comisión Europea ha acogido con satisfacción que el Parlamento Europeo haya aprobado la financiación y la gobernanza de dos programas europeos de navegación por satélite: Galileo y EGNOS, para el período 2014-2020.

Su presupuesto total de 7.000 millones de euros se utilizará para finalizar la infraestructura de navegación por satélite, su funcionamiento, las actividades necesarias de reposición y sustitución, el desarrollo de elementos fundamentales, como los conjuntos de circuitos integrados o los receptores compatibles con Galileo, y, lo que es más importante, la prestación de servicios. La Comisión seguirá siendo responsable del desarrollo de los programas y de su supervisión global. La Agencia del GNSS Europeo asumirá gradualmente la responsabilidad de la gestión operativa de los programas, mientras que la Agencia Espacial Europea seguirá siendo responsable del despliegue de Galileo y del diseño y desarrollo de la nueva generación de sistemas.

Antonio Tajani, Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario de Industria y Emprendimiento, ha declarado: «Galileo y EGNOS constituyen una inversión en nuestro futuro. Las oportunidades y los beneficios que estos sistemas aportarán a la economía europea y a los ciudadanos son muy significativos. Se calcula que, durante los próximos veinte años, la repercusión económica global de Galileo y EGNOS se situará en torno a los 90.000 millones de euros. Además de nuevas oportunidades comerciales, los usuarios habituales podrán disfrutar de unos servicios de navegación por satélite cada vez más precisos con cada nuevo lanzamiento de satélites».

Galileo IOV

Coste y beneficios de los sistemas de navegación europeos

De aquí a 2020, la UE destinará 7.000 millones de euros a la navegación por satélite. Pero esta inversión permitirá obtener beneficios considerables. Según estudios independientes, Galileo aportará unos 90.000 millones de euros a la economía de la UE durante sus primeros veinte años de funcionamiento.

En la actualidad, las señales de posicionamiento y temporización que envían los sistemas de navegación por satélite se utilizan en muchos ámbitos fundamentales de la economía, como son la sincronización de las redes eléctricas, el comercio electrónico y las redes de telefonía móvil, la gestión eficaz del tráfico por carretera, mar y aire, la navegación a bordo de los vehículos o el servicio de búsqueda y salvamento, por citar solo algunos ejemplos.

 Gran número creciente de sectores económicos, en particular el transporte, las telecomunicaciones, la agricultura y la energía, utilizan cada vez en mayor medida sistemas de radionavegación por satélite. Las autoridades públicas también pueden beneficiarse de estos sistemas en varios ámbitos como los servicios de emergencia, los servicios policiales, la gestión de crisis de emergencia y la gestión de las fronteras.

Desarrollar el uso de la radionavegación por satélite aporta enormes beneficios a la economía, la sociedad y el medio ambiente. La UE desglosa tres categorías principales de beneficios socioeconómicos: beneficios directos resultantes del crecimiento del mercado espacial, beneficios directos resultantes del crecimiento del mercado posterior de aplicaciones y servicios del GNSS, y beneficios indirectos resultantes de la aparición de nuevas aplicaciones en otros sectores o de transferencia de tecnologías a otros sectores. Esto da lugar a nuevas oportunidades de mercado en otros sectores, aumentos de productividad en toda la industria y beneficios públicos generados por la reducción de la contaminación o la mejora de los niveles de protección y seguridad. 

Al igual que internet, un sistema mundial de navegación por satélite, más que un servicio en sí, es un facilitador de servicios. Actúa como catalizador de actividades económicas, dando lugar a la creación de valor añadido y de empleo en una amplia gama de sectores, como el espacial, el de los receptores y el de las aplicaciones. También reportará beneficios socioeconómicos a la sociedad en su conjunto, por ejemplo a través de sistemas de transporte u operaciones de rescate más eficaces, etc.

Galileo y EGNOS

El objetivo del programa EGNOS es mejorar la calidad de las señales abiertas emitidas por los sistemas mundiales de radionavegación por satélite existentes (GNSS), así como las del servicio abierto ofrecido por el sistema establecido en el marco del programa Galileo, cuando estén disponibles. Los servicios prestados por el programa EGNOS cubre con carácter prioritario, el área de los territorios de los Estados miembros situada geográficamente en Europa. EGNOS está plenamente operativo desde 2011. Aumenta la precisión del posi­cionamiento del GPS estadounidense y facilita información sobre su fiabilidad, lo que lo hace adecuado para las aplicaciones que son esenciales para la seguridad. Por ejemplo, con EGNOS, que ya está disponible en más de ochenta aeropuertos de la UE, se han logrado enormes avances en el ámbito de la aviación, como aterrizajes más precisos, menos retrasos y desvíos y rutas más eficientes.

Galileo IOV en orbita

El objetivo del programa Galileo es crear y explotar la primera infraestructura de radionavegación y posicionamiento por satélite destinada específicamente a fines civiles, que puede ser utilizada por una serie de actores públicos y privados en Europa y en todo el mundo. El sistema resultante del programa Galileo funciona independientemente de los demás sistemas actuales o futuros, con lo que contribuye, en particular, a la autonomía estratégica de la Unión, tal como subrayaron en 2007 el Parlamento Europeo y el Consejo. Galileo prestará los primeros servicios a finales de 2014.

Galileo, una vez que esté plenamente operativo (antes de 2020), prestará los siguientes servicios:

  • Servicio abierto: un servicio de acceso gratuito para el posicionamiento, la navegación y la temporización, que utiliza la señal de frecuencia dual de Galileo en el espacio. El servicio abierto también ayudará a los usuarios de aplicaciones de salvaguardia de la vida en el seguimiento de la integridad de la posición.
  • Servicio público regulado: Un servicio seguro y codificado, con funciones avanzadas adicionales diseñadas para ofrecer mayor solidez y disponibilidad, dirigido en primer lugar a operaciones del sector público.
  • Servicio comercial: Un servicio de autenticación y gran precisión para las aplicaciones comerciales.
  • Servicio de búsqueda y salvamento: Un servicio de ayuda para localizar a personas, barcos y aviones en peligro.

El Consejo precisó que espera que los tres primeros servicios estén funcionando entre 2014 y 2015, y que el sistema esté totalmente operacional cuando se haya desplegado toda su constelación de satélites, para 2019 ó 2020.

Próximos pasos

Está previsto que el Consejo de la UE apruebe el Reglamento en una reunión ministerial en diciembre de 2013. Entrará en vigor el 1 de enero de 2014.

Gobernanza de Galileo y EGNOS

La Comisión Europea y la Agencia del GNSS Europeo se repartirán las responsabilidades con respecto a la finalización y el funcionamiento de los programas de navegación por satélite de la UE. La Comisión Europea seguirá siendo responsable del desarrollo de los programas y de la supervisión global. La Agencia del GNSS Europeo, con sede en Praga, se hará cargo gradualmente de la gestión operativa de EGNOS y Galileo. El despliegue de Galileo, el diseño y desarrollo de la nueva generación de sistemas y el desarrollo técnico de infraestructuras se encomendarán a la Agencia Espacial Europea.