La story map más antigua que he visto, donde se recogen aspectos significativos de la historia y la cultura de España empleando imágenes de personajes, monumentos u objetos asociados con la identidad del país.

En Esri a la hora de definir los story maps comentan como estos «usan la geografía como medio para organizar y presentar la información. Cuentan la historia de un lugar, un evento, un problema, una tendencia o un patrón en un contexto geográfico». La definición continúa añadiendo la otra gran característica de contar historias con mapas, la posibilidad de incorporar contenido multimedia.

En 1935 no existían ordenadores ni teléfonos inteligentes y los mapas se imprimían en papel, así que era complicado añadirles «contenido multimedia», pero con un poco de imaginación se podía contar la historia de un lugar a través de un mapa.

Y eso decidieron hacer en Colortext Publications Inc., una compañía con sede en Chicago (USA), que en 1935 comenzó la publicación de una colección de mapas del mismo tipo para diferentes países, mayoritariamente europeos; así encontramos Story Map of England, Story Map of Italy, Story Map of Germany, etc., aunque también existen de otras zonas, como el Story Map of Mexico (1944).

Los lugares más interesantes del país, sus personajes ilustres, su gastronomía e incluso los bailes regionales como la «”La Jota”, typical regional dance» aparecen en el mapa a través de dibujos representativos.

Storty map of Spain

En «Story Map of Spain», encontramos desde el escudo de armas de «Charles I, father of Philippe II» a las fábricas de algodón de Sabadell o Tarrasa, pasando por la Ciudad Encantada de Cuenca, el Cid Campeador o el vino de Málaga. En los bordes superior e inferior están dibujados los escudos de diversas provincias y ¡Gibraltar!.

En el caso de España los dibujos corresponden al ilustrador Julio de Diego (1900 Madrid – 1979 Florida), español de nacimiento, pero afincado en Estados Unidos, país al que llegó en 1924 después de haber pasado por Marruecos, donde fue destinado para realizar el servicio militar, París y Roma, ciudades donde en las que estudió arte.

Cuando recibió el encargo de ilustrar el mapa, el cuarto de la colección, no era en absoluto un desconocido y exponía con regularidad en el Art Institute of Chicago y destacaba por su uso del color y su «desbordante imaginación», aunque este es su único trabajo relacionado con los mapas.

No ocurre lo mismo con tres de los primeros mapas de la colección ilustrados por el cartógrafo Ernest Dudley Chase (Italia, Alemania, Suiza), y que en 1935 también publicó por su cuenta «A pictorial map of Spain and Portugal»

De los mapas pictóricos a los story map

Quizá el antecedente más claro a este de tipo de mapas pictóricos lo podemos encontrar en los mapas medievales, con dibujos de animales fantásticos e imaginarios para señalar el mundo desconocido o peligroso o los que contienen un alto contenido religioso, como el mapamundi de Ebstorf (hacía 1234).

mapamundi de Ebstorf

Este tipo de mapas pictóricos son el origen de los mapas simbólicos y de los mapas de parodias que se produjeron durante los siglos XVI, XVII y XVIII, aunque estuvieron de realmente de moda en el siglo XIX; el más famoso de estos mapas es sin duda el Leo Belgicus creado por Kaerius en 1617 representando a los Países Bajos.

«Leo Belgicus» por Kaerius en 1617

Y si los mapas medievales son el antecedente a los mapas pictóricos tipo la colección de Colortext, y otros mapas que también ocuparon las enciclopedias juveniles, los story maps actuales pueden ser su evolución, ahora si, con vídeos, música o fotos completando la narración gráfica.

Plataformas como Odyssey.js de CartoDB, Story map ArcGIS de Esri o StoyMap JS de la Northwestern University nos permiten contar una historia atractiva haciendo uso de los mapas, incluso hay quien ha escrito la historia del mundo en 12 mapas, pero recuerda que ya hubo quienes contaron la historia de un país en un mapa y solo su pluma y papel.

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