El pasado 7 de agosto Ignacio Durán Boo publicaba en su blog Catastreros el artículo «El “petróleo” de los municipios latinoamericanos está en el impuesto predial» donde señala la urgencia de una reforma del impuesto predial para compensar la caída de ingresos por la bajada del precio del petróleo, que financia a un buen número de municipios de América Latina.

Ampliando este concepto Rafael Beltrán Ramallo, reconocido especialista en Gestión Territorial y consultor del Programa de Catastro de la OEA (Organización de Estados Americanos), en un comentario al  artículo citado, resalta la urgencia de la problemática en países como Bolivia, uno de los actores principales en el mercado internacional de los hidrocarburos; aunque análisis similares se pueden realizar en otros países exportadores de petroleo y/o gas como Ecuador, México, Venezuela, Colombia, etc. 

Conoceremos además dos programas internacionales de ayuda y financiación a los municipios latinoamericanos para que aborden la actualización catastral.

Rescatamos en Nosolosig el comentario originalmente publicado en Catastreros, ampliado por el autor, Rafael Beltrán:

«En referencia a que la capacidad financiera de muchos municipios Latinoamericanos depende grandemente de los ingresos por concepto de regalías por hidrocarburos y también por el impuesto predial y sus procedentes, hoy ya podemos percibir el problema en cuestión, pues, por un lado, el precio del petróleo está registrando una baja muy fuerte, y por el otro, está confirmado que Latinoamérica mantiene el récord en poseer municipios con los más bajos porcentajes por recaudaciones.

En un caso particular, al ver de cerca la realidad de Bolivia, país latinoamericano y «productor de hidrocarburos por excelencia», no escapa del contexto detallado y por ello, sus autoridades se encuentran expresando preocupación al respecto. Véase publicaciones

En Bolivia, los municipios, son los mayores beneficiarios del «Impuesto Directo a los Hidrocarburos» (IDH) y por ello, sus autoridades vislumbran grandes problemas financieros (véase publicación con la preocupación de la Federación de Asociaciones Municipales, FAM estima que ingresos por IDH caerán hasta 25%).

Ante tal situación, es racional pensar que se debe encontrar algún curativo y el mismo deberá ser el Catastro. El Catastro (con el componente referido al «impuesto a la propiedad de bienes inmuebles» - IPBI), es la única herramienta que puede ayudar a hacer frente y de una manera sostenible la reducción de ingresos en los municipios por causa de la caída del precio de los hidrocarburos.

Algunos municipios ya se encuentran realizando planes y acciones catastrales para enfrentar la temporada que viene (austeridad causada por la considerable disminución en sus ingresos); pero la gran mayoría aún no.

Quiteños en Quito, una foto cortesía de Sara y Tzunki

En la actualidad, en Bolivia y gran parte de América Latina, se tienen dos organismos operando o apoyando actividades catastrales:

Pero la demanda por Catastro se torna creciente y no existe apoyo. En dicho sentido y por medio de la presente opinión, se busca llamar la atención de los organismos internacionales asentados en el Estado Plurinacional de Bolivia para que puedan incentivar, crear alianzas, generar bolsas de donantes y así apoyar a los municipios para que realicen, actualicen o modernicen sus Catastros.

No se debe perder de vista que con Catastro, los Gobiernos Autónomos Municipales (GAM), -en el aspecto social-, satisfacen a sus pobladores regularizándoles su derecho propietario y titulándoles sus predios, les «convierte sus bienes inmuebles en capital», otorgándoles seguridad jurídica y técnica sobre sus propiedades, así también, el mismo municipio, logra el registro y la tenencia legal de sus áreas, sean estas de equipamiento, áreas verdes, vías, etc. (su capital).

En cuanto a gestión, el municipio con recursos e información se fortalece, optimiza su estructura organizacional, refuerza los procesos autonómicos y empieza a planificar su desarrollo integral acorde a los mandatos de las instancias nacionales y municipales, haciendo obras, mejorando los servicios de salud y educación, la red caminera, el agua y alcantarillado, el medio ambiente, apoya los programas de vivienda, genera movimiento económico y oportunidades de inversión, desarrolla el turismo, fomenta el buen uso del suelo y con dichos insumos vitales «ordena su territorio».

Finalmente, en cuanto al aspecto económico, los pobladores, al obtener seguridad jurídica de sus bienes, generan movimiento económico y oportunidades de inversión. Con las obras que hace el municipio, el poblador se beneficia de un incremento en fuentes de trabajo y ocasiones de hacer negocios.  El municipio incrementa significativamente y progresivamente su universo de contribuyentes, por consiguiente, logra su «sostenibilidad financiera» con los ingresos del catastro que hoy por hoy, es muy importante dada la coyuntura explicada al principio y que es motivo del presente artículo».

Rafael Beltran Ramallo (@RafoBeltran) es Consultor para el Programa MuNet Catastro de la Organización de Estados Americanos - OEA