En los últimos días están apareciendo diversas noticias en España sobre el uso de herramientas de precisión para el control y monitorización de las malas hierbas en los cultivos. Destaca el grupo de investigación Mecanización y Tecnología Rural de la Universidad de Sevilla y el Instituto de Agricultura Sostenible, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Grupo de investigación Mecanización y Tecnología Rural

El grupo trabaja en una investigación con herramientas de agricultura de precisión para establecer un manejo sostenible del control de mala hierba y del riego en dos de los cultivos en línea más importantes de Andalucía, el tomate y la remolacha azucarera. Las investigaciones están financiadas por los proyectos de excelencia 2012 de la Junta de Andalucía.

En estos cultivos, el coste de ambas operaciones representa más del 20% del coste total de producción. Según Manuel Pérez, coordinador del proyecto y profesor de la E.T.S. de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla estas técnicas redundarán en una disminución del empleo de herbicidas, una mejora de la calidad del cultivo y una reducción de los costes de producción.

Asimismo, los expertos señalan que el manejo localizado en la explotación agrícola produce una reducción de los costes energéticos lo que permitirá al sector afrontar el desafío que supone el nuevo escenario energético: ahorro de energía y la mejora de la eficiencia energética.

Para el control de mala hierba sin usar herbicidas este grupo propone la investigación de nuevas metodologías para la detección de las plantas de cultivo con precisión centimétrica, el uso de sensores optoeléctricos y de posicionamiento en tiempo real para el control de esta hierba, además del desarrollo de modelos y algoritmos para la detección e identificación de plantas de cultivo basados en metodologías de clasificación supervisada y aplicados a imágenes multiespectrales tomadas desde vehículos aéreos no tripulados.

Dron aplicado a la agricultura de precisión. Foto Universidad de Sevilla

Con esta metodología se eliminará el control manual de mala hierba en parcelas donde el uso de herbicida no es eficaz sin dañar además al cultivo durante la operación, lo que supone un gran avance para el sector del tomate y la remolacha azucarera, y siendo compatible con otros cultivos sembrados o plantados en líneas.

Por otro lado, plantean crear zonas de manejo uniformes y determinar un mapa de sectorización para que el agua de riego a nivel de parcela se emplee de manera diferenciada según las características y necesidades del suelo y de los cultivos.

Este equipo de investigación comenzó a trabajar en estas líneas en 2010/11, gracias a la colaboración entre la Universidad de Sevilla y la Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera (AIMCRA). Como fruto de esta relación han sido diseñadas dos máquinas prototípicas para el control optimizado de mala hierba en cultivos en líneas usando tecnología GNSS (Global Navigation Satellite System). «Los primeros contactos con los sectores implicados, ven en la adopción de estos equipos y metodologías el camino hacia la tan deseada competitividad del sector de la remolacha azucarera y tomate en España», ha destacado el profesor Pérez.

Fuente nota de prensa de la Universidad de Sevilla, editada por Nosolosig

Instituto de Agricultura Sostenible

Por su parte el Instituto de Agricultura Sostenible, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) esta investigando en la monitorización de malas hierbas a través de la aplicación de tecnologías avanzadas (modelos, teledetección, instrumentación innovadora y automatización), a través del Proyecto Recupera 2020, un servicio cofinanciado con Fondos FEDER.

El Instituto acaba de publicar una licitación para el «desarrollo de prototipos funcionales dotados de tecnologías de teledetección que permitan al agricultor la monitorización de malas hierbas y aplicación inteligente de herbicidas».

Con el desarrollo del prototipo se busca integrar sensores de teledetección para la discriminación de malas hierbas en estados fenológicos tempranos y tardíos en cultivos, con el fin de obtener mapas de tratamientos localizados de herbicidas dirigidos únicamente a las zonas infectadas. El prototipo a  fabricar debe tener una serie de características, entre las que destaca su resistencia (debe ser capaz de absorber impactos y aguantar cargas), su uso bajo condiciones meteorológicas adversas, un sistema de aplicación de herbicida inteligente, que permita el control automático de tramos y/o boquillas, la inyección directa, y la aplicación variable de herbicida.

Agricultura de precisión

La agricultura de precisión no es ni más ni menos que la consecuencia de la irrupción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la agricultura, es decir, la manifestación de la era digital en la producción agraria. Se suelen dividir las técnicas de la agricultura de precisión en dos grandes grupos:

  • Técnicas orientadas a la gestión de la variabilidad espacial de las propiedades de los suelos y estado de los cultivos
  • Técnicas orientadas a la ayuda al guiado y a la uniformidad de las operaciones mecanizadas

En ambas la teledetección y los sistemas de posicionamiento GNSS, como los GPS, juegan un papel clave