La semana pasada, entre los días 28 de abril y el 2 de mayo de 2014, se celebró en Nueva York (EEUU) el 28° período de sesiones del Grupo de Expertos de las Naciones Unidas en Nombres Geográficos, un buen momento para recordar la importancia de los topónimos y nombres de lugares geográficos en la cartografía, pero también en nuestra vida cotidiana.

El Grupo de Expertos de las Naciones Unidas en Nombres Geográficos se creó en la década de los 60 para fomentar la normalización nacional de los nombres geográficos y se reúne cada 5 años con las Conferencias de las Naciones Unidas, aunque entre este periodo tiene sus propios periodos de sesiones, al última de las cuales tuvo lugar la semana pasada.

Un nombre geográfico o topónimo es un nombre propio de lugar. Los topónimos son las denominaciones con que designamos los lugares que nos rodean: calles, pueblos, ciudades, ríos, sierras, parajes, etc. A menudo pasan desapercibidos, pero no solo nos sirven para identificar y localizar los lugares en que se desarrolla cualquier actividad humana, además son parte de nuestro patrimonio cultural.

El acceso a nombres geográficos multilingües, oficiales y fiables es esencial para un gran número de uso, desde la planificación de estrategias de conservación al diseño de infraestructuras de servicios de distribución, y su uso en sistemas de información, motores de búsqueda o bases de datos exige nombres inequívocos y reconocibles, que no den lugar a confusión. 

2 ejemplos, Lubumbashi y Castelldefels

OpenStreetMap en Lubumbashi

Para algunos de sus habitantes Ciudad del Cabo (Sudáfrica) es conocida como Kapkaupunki, otros la denominan Le Cap, Kaapstadt o Ekapa, mientras que en muchos lugares es conocida como Cape Town. Igual sucede con las calles de Lubumbashi, segunda ciudad más importante de la República Democrática del Congo, donde, como nos contaba Virginia Morales, el distinto nombre con el que se conoce muchas de las calles de la ciudad (los nombres oficiales de las calles no coinciden con el nombre con el que la conocen los habitantes), dificulta la llegada de ayuda humanitaria que envían ONG como Médicos sin Fronteras (MSF) para luchar contra el cólera.

Trabajo de campo en Lubumbashi. Foto cortesia de HOT

Jorieke Vyncke hablaba en el blog de HOT como a finales de marzo personal de MSF y del Humanitarian OpenStreetMap Team, HOT, junto con profesores del Departamento de Geografía de la Universidad de Lubumbashi estuvieron recogiendo información para actualizar la cartografía de OpenStreetMap, con especial atención al nombre de las calles, barrios y puntos de referencia. La elección de nombres de estos lugares geográficos se realizó con encuestas y hacen referencia a un negocio importante de la calle o a una familia conocida con años de residencia en la zona. 

Normalización de viales

En las pasadas Jornadas de SIG Libre 2014Eduard Suñé Luis presentó una ponencia sobre la georreferenciación de la población en Cataluña (ES), que no os debéis perder. 

Nos habló como el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat) está trabajando para georreferenciar la población de Catalunya, con el fin de construir una base de datos útil a la administración en diversas tareas entre las que se incluye la prevención de riesgos y emergencias, tales como planes de inundación, transporte de materias peligrosas o planes de emergencia exterior del sector químico. En todos estos casos, con una metodología concreta, se debe evaluar la población expuesta a riesgo, vías de escape, etc.

Entre las tareas que han realizado en Idescat para este proyecto se encuentra asignar un par de coordenadas a cada dirección postal. Cuando este proceso se realiza para casi un millón de direcciones es fácil imaginar la importancia que tiene una normalización de los nombres de las calles. 

Catastro e INE utilizan diferentes códigos de tipo de vía

Igual sucede con el registro estadístico de población que están llevando a cabo las distintas administraciones en España a nivel país y región. Catastro, INE, Generalitat de Catalunya... utilizan diferentes códigos de tipo de vía y diferentes nombres para una misma vía e incluso diferentes literales (calle Trescientos Veinticuatro frente a calle 324 en Castelldefels, Barcelona) que hacen imposible la relación de datos de distintas fuentes.

Como curiosidad prueba a buscar el nombre de la calle citada de las dos maneras.

Para corregir esto desde la Administración General del Estado se está trabajando en un Modelo Único de Direcciones Normalizadas y Georreferenciadas, con una correcta e inequívoca definición de las direcciones de los inmuebles a nivel nacional, que permita además el intercambio efectivo de información entre las Administraciones Públicas interesadas. Proyecto similar se esta llevando a cabo en Cataluña con iniciativas como la Base de Datos de Direcciones de Catalunya (BDMAC). Estos proyectos están incentivados desde la Directiva Inspire.