¿Son fáciles de identificar las imágenes de satélite falsas?, ¿cómo podemos identificarlas?

La teledetección se ha convertido en las últimas décadas en una herramienta imprescindible en numerosos ámbitos profesionales. Su aplicación en la gestión de recursos naturales, la ordenación territorial o la gestión de emergencias son solo algunos ejemplos. La facilidad de acceso a imágenes de satélite hace que cada vez más gente se anime a usar datos imágenes satelitales, desde consultores individuales a instituciones, pasando por periodistas y medios de comunicación.

Sin embargo las imágenes de satélite tienen unas características que las diferencian de otro tipo de imágenes y fotografías a las que estamos más acostumbrados, como su elevada perspectiva, que produce una visión de la superficie de la Tierra no habitual (hasta ahora); el uso de longitudes de onda fuera de la porción visible del espectro electromagnético; o escalas y resoluciones no familiares. Así que la posibilidad que más personas hagan un mal uso de las imágenes es enorme. Por eso es cada vez más importante que todo el mundo utilice el sentido común y haga algunas comprobaciones antes de dar por buena una imagen satelital.

Pierre Markuse, consultor experto en Teledetección, ha escrito un estupendo artículo sobre las imágenes de satélite falsas en el blog que el Sentinel Hub tiene en Medium, It’s a faaaake… Or not? Lo que sigue es una adaptación en español de dicho artículo a Nosolosig.

En su artículo, Pierre diferencia tres posibilidades por las que una imagen puede ser entendida como una falsificación (o realmente serlo):

  • distinto procesado de imágenes genera imágenes diferentes que no son falsas, pero se pueden percibir como tales
  • La imagen es real, pero se utiliza para difundir información falsa
  • Imágenes falsas

Imágenes que se perciben como falsas

Los satélites en órbita son capace de recoger un variado número de bandas espectrales, el Sentinel-2, por ejemplo, ofrece 13 bandas. En principio podemos utilizar cualquier combinación de bandas en la composición de una imagen por lo que existen innumerables combinaciones entre las que elegir según lo que queramos resaltar. Además se suelen realizar tareas de procesado de las imágenes para realizar una corrección atmosférica, geométrica, etc.

La elección de bandas puede dar lugar a visualizaciones no frecuentes y junto con el procesado puede dar lugar a imágenes diferentes aunque estén tomadas con el mismo satélite en el mismo momento. La vista de color natural, con datos de bandas correspondientes a la luz roja, verde y azul, es probablemente la que la mayoría de los espectadores están familiarizados, ya que se parece más o menos a una fotografía normal, tomada desde una altitud muy alta.

Pero otras combinaciones de bandas dan resultados muy diferentes  y a veces contra intuitivos. Si además no le damos contexto a la imagen es fácil creer que nos encontramos, por ejemplo ante una pintura u otro tipo de ilustración, como en la imagen siguiente

Imagen Landsat
Puedes ver una versión de esta imagen en color natural aquí

 

Esta imagen Landsat muestra la nieve y hielo en color rojo, la superficie rocosa en color negro y el agua aparece de verde claro a amarillento (si hay muchas partículas en suspensión procedente de la erosión) a verde muy oscuro (si hay menos).

Las personas encuentran múltiples imágenes y se confunden

Pero incluso eligiendo una escena del mismo satélite, la misma fecha y hora e igual elección de bandas pueden generarse imágenes similares, pero no idénticas. Así sucede en el ejemplo de abajo: dos imágenes del Camp Fire en California (USA) el 18 de noviembre de 2018. La primera procesada por Joshua Stevens, que dirige el centro de visualización de datos y cartografía en NASA Earth, la segunda por Pierre Markuse.

Mismos datos, resultado diferente. Camp Fire 2018, California (USA), procesado por Joshua Stevens (izquierda) y Pierre Markuse (derecha)

 

Ambos usan una imagen de color natural y luego agregan datos de las bandas infrarrojas de onda corta para resaltar los puntos calientes y los posibles incendios activos. Aunque utilizan los mismos datos, los fondos de color natural, así como los datos infrarrojos agregados, se ven diferentes.

Ninguna de estas versiones es «incorrecta», solo disponen los datos disponibles de una manera diferente. Y dado que estamos hablando de imágenes que se perciben como falsas, debe tenerse en cuenta que ninguna de las visualizaciones representan una visión de la vida real tal como la percibe el ojo humano, ya que ambos agregan datos infrarrojos de onda corta, que el ojo humano no puede ver.

Mucha de las confusiones que algunas personas pueden experimentar en esos casos puede evitarse con algunas explicaciones más sobre las imágenes que se utilizan.

Imagen real, información falsa

Otra modalidad son las imágenes que se perciben como falsas, pero que en realidad son imágenes reales que se han utilizado fuera de contexto (de forma intencionada o no).

Por ejemplo, usar una imagen como prueba o argumento de algún hecho que no es cierto. La siguiente imagen, ha sido procesada y publicada por la Agencia Espacial Europea, pero alguien podría escribir en Twitter o Facebook algo así como «un enorme derrame de productos químicos corrosivos está llegando al Mar Tirreno a través del río Tíber después de la rotura de los tanques de la planta química…»

Contiene datos modificados de Copernicus Sentinel (2019), procesados por la Agencia Espacial Europea; CC BY-SA 3.0 IGO
Contiene datos modificados de Copernicus Sentinel (2019), procesados por la Agencia Espacial Europea; CC BY-SA 3.0 IGO

 

La mayoría de la gente se dará cuenta que ese comentario es, digamos, sospechoso y que en realidad se parece más a los sedimentos que llegan al Mar Tirreno (en este caso debido las fuertes lluvias que duraron varios días) Sin embargo, ver esta imagen y el comentario anterior en Tweets y publicaciones de Facebook seguro que causara alarma en un buen número de personas.

Al igual que ocurre con las imágenes realmente falsificadas, los medios de comunicación generalmente comprueban las imágenes, aunque a veces la falta de recursos y/o experiencia, junto con la urgencia periodística, puede llevar a evitar este paso.

Imágenes satelitales falsificadas

El caso más grave, las imágenes  están falsificadas realmente. Pueden ser imágenes completamente inventadas o imágenes reales que han sido alteradas para mostrar algo que no es cierto.

Como ejemplo, esta imagen de un devastador incendio en el Central Park de Nueva York (USA) en septiembre de 2019, que por supuesto nunca sucedió y es totalmente inventado. Es una imagen adulterada para el artículo por Pierre Markuse y según afirma solo le costo 10 minutos crearla:

Falso incendio en el Central Park de Nueva York
Falso incendio en el Central Park de Nueva York

 

Pierre Utilizó EO Browser para generar una imagen en color natural mejorada de datos satelitales reales del 3 de septiembre de 2019 y luego Photoshop para agregar un frente de fuego y humo.

Un incendio tan grande como este en Central Park seguramente estaría en todos los medios de comunicación, por lo que verificar esta imagen es realmente fácil, incluso para las personas que no están acostumbradas a trabajar con Información Geográfica. Solo la ausencia de la noticia en los principales medios de comunicación es suficiente para sospechar que se trata de una imagen falsa, puesto que ningun medio de comunicación importante omitiría una historia tan impactante y que afecta a tanta gente en Nueva York.

Otro ejemplo son las ilustraciones de Anton Balazh, que retoca imágenes de la NASA para crear impactantes ilustraciones de la Tierra y que periódicamente se vuelven virales como imágenes reales a pesar de su relieve exagerado, reflejos y luminosidad. Aquí puedes ver una galería de sus creaciones de diferentes regiones del planeta.

Ilustración de Europa por Anton Balazh
Ilustración de Europa por Anton Balazh basada en imágenes de la NASA

Cómo saber si una imagen es falsa

¿Qué podemos hacer para asegurarnos de que una imagen es verdadera y no se ha sacado de contexto? Pierre Markuse nos da algunos consejos basados en el sentido común:

Fijarse en la fuente. No es lo mismo un medio de comunicación serio que una cuenta en Twitter creada en una granja de tweets. Esto no quiere decir que los medios de comunicación no puedan cometer errores o que debamos descartar las imágenes publicadas en Twitter, pero puede ayudarnos a tener una idea de la validez de la imagen.

Consulta otras fuentes. Tantas como puedas e incluye los medios locales del área que se muestra. ¿están escribiendo sobre la noticia? ¿están utilizando la misma imagen satelital o una diferente?, ¿hay otro tipo imágenes como fotos? A veces puede ser útil mirar las cuentas de Twitter, Facebook o Instagram de las personas que viven en la zona.

Intenta verificarlo. Si sabes cómo obtener imágenes de satélite de una institución con una política de datos abiertos, obtén los datos ti mismo y compara. A veces puede ser tan sencillo como entrar en Google Earth y usar la opción de imágenes históricas.

Pregunta a expertos. En Twitter y otras redes, encontrarás gente experta en diferentes campos de especialización, incluida la teledetección. Si preguntas bien, la mayoría de ellos estarán dispuestos a darte al menos una opinión sobre una imagen en particular.

Validar la fuente de la imagen (si se incluye). Si tienes dudas sobre una imagen que dice provenir de una fuente acreditada como ESA, Copernicus, NOAA o NASA, intenta contactar con ellos por correo electrónico o con un tweet y pregunta por la imagen y sobre el contexto. También puedes usar Google para encontrar la imagen y tratar de verificar la imagen.

Comprobar la ubicación y hora. Desconfía de las imágenes que no dan fechas y ubicaciones exactas.

Este texto está basado en el artículo de Pierre Markuse en el blog de Sentinel Hub «It’s a faaaake… Or not?». Traducido y editado por Nosolosig